Tiempos de crisis, también para los Ayuntamientos. Claro que, contra la limitación de presupuesto, está el derroche de imaginación.
El Ayuntamiento de Cúllar, en la Comarca de Baza (Andalucía), padece un problema relativamente frecuente en nuestras ciudades: una plaga de palomas. Sí, ese especie de "rata con alas" a la que nuestro genial Picasso tuvo la inexplicable ocurrencia de erigir en símbolo de la paz (y no sólo eso..."Paloma" se llama una de sus hijas).
Este Ayuntamiento, el de Cúllar, ha contratado una empresa privada que se "encarga" de las palomas una vez atrapadas, pero no de su captura. Es lógico pensar que no costará lo mismo a las arcas municipales "capturar y eliminar" que "eliminar", sin más. ¿Quién cumple entonces la engorrosa tarea de cazar las palomas? Imaginación al poder, el Alcalde ha solicitado la inestimable colaboración de sus convecinos dictando este bando:
(pulsa sobre la foto para hacerla más grande)
«Con el fin de evitar posible transmisión de enfermedades procedentes de palomas, este Ayuntamiento ha contactado con empresa autorizada a fin de que se proceda a la retirada de las mismas; a tal fin se insta al vecindario para que reuna el máximo número de dichas palomas y una vez ello lo comunique a este Ayuntamiento quien a su vez lo hará saber a mencionada empresa para su retirada controlada» (sic)
Así que los vecinos de Cúllar, además de tener un contenedor para los desechos orgánicos, otro para el papel y otro para el vidrio... habrán de hacerse con un ¿contenedor? más, el dedicado a "reunir el máximo número de palomas" para entregarlas al Ayuntamiento.
Todo sea por evitar las dichosas dichosas, los daños en el patrimonio, los riesgos para la salud pública...
Fotografía: Bando Municipal
Autor: Landahlauts












